Escojo un lápiz de cartón de mi vaso coloreado lleno de bolígrafos. Lo elevo a la altura de mis ojos y mirando por la ventana dibujo sobre la montaña la silueta que ella misma deja sobre el cielo ya anaranjado del atardecer. Intento dotar a mi alma de esa profundidad que supone el propio paisaje. Es complicado dibujar con tanto relieve, al tiempo que las montañas más grisáceas quedan al fondo y las verdes parecen más cercanas a mí. Es como las vivencias, que estén más lejanas, no implica que puedas borrarlas del paisaje, puede que en ocasiones no se vean por la niebla. Otras en cambio relucirán con el sol de medio día y te recordarán que siguen ahí. Algunas de las montañas, las de la derecha parecen horrendas por mucho que reluzcan, las de la izquierda siempre son bonitas, hasta cuando llueve. En invierno esperas que se cubran de ese blanco polvo helado. En primavera solo miras por la ventana buscando los tonos de verde y la alegría. Y tal vez en otoño busques lo multicolor de la naturaleza o aquello que no encontraste en verano, cuando las hojas se derritieron por el calor. Pero lo hermoso de mirar por la ventana no es dibujar el contorno de la elevación, ni tan siquiera intentar comprender el cambio de estación, lo bonito de todo es saber contemplar lo bueno de cada rincón del cuadro enmarcado tras un cristal, que protege del frío, del viento y de las gotitas de agua que caen desde el tejado. Es la composición lo que hace que estar sentada ante el espejo traslúcido tenga sentido y valga la pena. Así que da lo mismo que sustituya el lápiz de cartón por la tecla desordenada, porque la plasmación de mis ojos representa la misma infinidad que el horizonte que hay tras la montaña.
miércoles, 28 de diciembre de 2011
martes, 13 de diciembre de 2011
Un sueño constante
Puedo presumir de vivir un sueño constante,
de levantarme entre sábanas calientes
De que los múltiples matices de la vida
se compaginen en páginas de mi libro de poesía,
el mismo que compongo con la espuma de las nubes
Las frases que se escriben cuando miro el cielo
y las que se borran cuando dibujo mi nombre en el suelo
Puedo presumir de mis amigos elefantes, todos grandes
Esos que se alegran al verme
y a los que considero mis iguales
Puedo presumir de padres fieles,
únicos como especie
Los que me llaman día a día,
me recuerdan mi gran suerte
y me quieren como a nadie
Puedo presumir de hermano,
de contagiosa ansia de aprender,
de inteligencia racional activa
de divertido semblante
Un gran imitador de periodista
Puedo presumir de amante,
de cariño rebosante
de comprensión, de pasión
y siempre con una canción alternativa
Puedo presumir de vivir un sueño constante
que me recuerda la que soy,
no por cómo vivo sino por quién construye mi familia
miércoles, 23 de noviembre de 2011
Pluja amb sonriure
Del meu germà Jordi Pascual;
Fina capa de pluja rellisca per la teulada,
com una llàgrima pel teu rostre
demostrant la teua ànima apagada,
així com la llum d'un canelobre.
Tristos núvols grisos recorren el cel
on avui mire i no hi ha estel,
sols cortines de pluja formant un gran vel
apagant amables somriures de mel.
Un estrident soroll
trenca en l'obscuritat,
augmenta l'aiguamoll
i em desperte esglaiat.
M'alce i mire per la finestra
i sense quasi destresa
observe la pluja espesa
que cau amb rapidesa.
Gargalls d'aigua baixen per les canonades,
recollits dels teus ulls brillosos,
topen de nou amb les teulades
esperant, per fi, ser exclosos.
Avui plou al meu poble
i tu estas trista,
no vull fer-me el noble
però somrient, estas millor vista.
martes, 22 de noviembre de 2011
Las gotas puntean
Oigo las gotas puntear contra la persiana bajada. Es de noche y estoy quejumbrosa, demasiado últimamente. Se ha convertido en costumbre que me moleste todo lo que hace mi vecino. Una manía nada sana, tengo que reconocer. Me siento de color negro, con su doble significado, de luto unas veces y con función elegantona otras. No sé a qué parte prestarle más atención. La primera es triste, sombría, pero me apetece acercarme a ella y sentir morriña del pasado, echar de menos la inocencia de la despreocupación y no abalanzarme sobre pensamientos del futuro que están lejos y conformarán mi día a día. La segunda, la elegantona, me gusta un poco más, me recuerda quien soy, alguien valiente, capaz de superar riadas, pero también elegantona porque puedo presumir de quien va a mi lado. A lo mejor simplemente debería cambiar de color.
El mundo es tan complejo, siento que en ocasiones es demasiado diferente a mí, como si me hubiese estancado en la adolescencia y en ese momento de inconformismo e incomprensión. Aunque al mismo tiempo me paro a reflexionar y busco el sinónimo, ¿diferente es algo así como único? Porque en ese caso tampoco está tan mal ser diferente. Dicen que las mejores palabras son las que nacen de los ríos de lágrimas, tanto si son de felicidad como si son de angustia. No tengo claro de donde nacen hoy las mías. Siento necesidad de autonomía acompañada.
Sigo escuchando puntear las gotas de lluvia en mi persiana y mis párpados me invitan a dejarse llevar por la música. Buenas noches.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Llueve
Bajo por la escalera porque el ascensor está roto. Salgo a la calle, no sin antes mirarme en el espejo de la entrada. El resfriado me ha dejado el rostro pálido y aún así me regalo una sonrisa. Paso el umbral de la puerta. La calle está desierta. El frío viento se cala entre mis mangas, a pesar de que llevo mi abrigo rojo, aquel que me regalaste. Miro a la derecha pero sigue sin aparecer nadie. Sigo de pie como un palo, recta, sin moverme pero tiritando. Noto una escuálida gotita casi seca que corre por mi frente. Empieza a llover. Ahora el viento ya no silba solo. Yo sigo estancada mirando fijamente el suelo, no me encuentro bien pero necesito verte. De repente el faro de un coche me distrae de mi punto fijo, un chicle pegado en el suelo mostoso y grisáceo. Levanto la mirada, el cielo está negro de nubes y empapado de lluvia. Un coche se detiene ante mí, baja la ventanilla y entonces, sonríes. Te miro, me miras y el mundo pasa de su oscuro día triste y mojado peinado a colorido corazón y alegre perfumado. Bajo el escalón de la acera, me mojo los zapatos. Abro el coche, me siento a tu lado y me recibes con el beso más cálido posible. Eso es lo que me gusta, lo que necesito en mi vida. Consigues despertarme cuando estoy medio dormida. Consigues revivirme cuando estoy medio molida. Podría repetir mil veces tu sonrisa y nunca conseguiría imitarla tan perfecta. En los dos minutos de coche he olvidado que llovía.
miércoles, 19 de octubre de 2011
Sombrío comunicador
Entre caricias de consuelo te recuerdo
tan sombrío comunicador
con las setas de riachuelos
que buscabas para tus casi nietos
Aquejado siempre del gobierno
con tu fiel amigo el mando del televisor
Eras algo así como un ente solitario
que supo vivir la vida
como buen marinero errante
Quizás fue ese bastón
que no soportó más el peso
de comilonas y alcohol
Quizás fue el tiempo
que dejó de jugar a tu favor
Entre caricias de consuelo te recuerdo
con tu simple vestir de bonachón
Y despliego numerosos sentimientos
de ternura y comprensión
Descansa en el reposado lugar
donde hayas decidido perderte para siempre
domingo, 25 de septiembre de 2011
Quebraderos de cabeza
Y sentir como el mundo te envuelve en un quebradero de cabeza sin control
En el correcto momento de reflexión subestimada
Cuando las sombras dejan de cubrir el corazón
que quiere resplandecer desde la humildad
Y la distancia se trasforma en cercanía
de vías y raíles de madera
Cuando la superficie te mantiene
porque no puede abrirse y tragarte
Y las palabras se amontonan por salir correctamente
Habrá que empezar a cargar algún día
con la pesadez que supone un mundo adulto
Así cuando creer se convierte en algo más que en pensar
Y lo que aparece es tu forma de ser
que te impide realizar acciones insalvables
Cuando la oscuridad te aleja de lo que te hace sentir único
Esperando que un beso consuele todo lo anterior
Sin remediar que para disfrutarlo
hay que conjugar el mundo de las letras
con el de los sentimientos apaisados
Para acabar recordando que empieza el momento
de definir el futuro con decisión de ser mejor persona
sábado, 24 de septiembre de 2011
Divulgación como clave del éxito
Hay situaciones que vienen solas y otras a las que llegamos sin querer. Como periodista vives muchas experiencias que te impactan más o menos en función de tus intereses y del tiempo que dedicas a las cosas. Gran parte de mi tiempo está volcado en escribir artículos como este o reflexiones más banales en forma de poemas, tal vez por eso, me fijo cada vez más en lo que tengo a mi alrededor. Esta misma semana tuve la oportunidad de acceder a los magníficos estudios de Radio Televisión Española, que destacan, por el momento, y espero que así siga siendo, por su pluralidad y profesionalidad a la hora de tratar las informaciones. La segunda cadena de la televisión pública preparó una tertulia a la que invitó a Ángel Velasco, presidente de la Federación de Alcohólicos Rehabilitados de España (FARE), a la terapeuta Beatriz Sandoval, a Francisco Pascual, miembro de Socidrogalcohol y del comité asesor de FARE y a Carles Brunet, un alcohólico que lleva dos meses sin beber y que además ha conseguido controlar su bipolaridad.
Lo que me estremeció fueron las palabras de Beatriz, que lleva 19 años sin beber y contaba como experiencia personal lo que había podido ver en los ojos de una mujer compañera de ‘fatigas’, por así decirlo, la misma mirada que puede verse en cualquier mercado donde se venda pescado, una mirada muerta, perdida. Y que sin embargo, con el paso de los meses cómo esa misma mirada se había transformado en algo muy diferente. Las pupilas brillaban y el ojo parecía tener vida de nuevo.
Relatos de este tipo se pueden encontrar todos los días en cualquiera de las asociaciones de alcohólicos rehabilitados del país, pero no olvidemos el nuevo factor, el policonsumo, la mezcla de sustancias. Carles contó su experiencia también, relató su inicio en el consumo de alcohol, que luego vino acompañado de multitud de sustancias, dice que lo probaba todo, se desvinculó de sus amistades, de su familia, de sus obligaciones y su enfermedad estaba totalmente descontrolada, sus cambios de humor, de la euforia pasaba a la tristeza, se calmaba y se alteraba en cuestión de minutos y la situación se hizo insostenible. Y aquí viene la parte buena, ¿qué es lo que le hizo dar el paso? Su padre. Él lo definió: “me salvó el amor, el amor hacia mi padre”. “Mi padre es mayor y él siempre ha hecho cualquier cosa por mí, él ha estado en todos los momentos malos, y no podía soportar pensar que cuando muriese, se llevase con él mi estado. Él me hizo plantearme que debía hacer algo”. Lo relataba éntre las cuatro paredes de la sala de espera, antes de enfrentarse a las cámaras, teletipos, focos y kilos de maquillaje. Donde poco después tendría la oportunidad de contar su historia ante toda España. Seguro que su padre no pudo estar más orgulloso. Primero porque su hijo ha conseguido abstenerse del consumo y segundo porque además lo ha plasmado en un libro, ‘Elalcohólico bipolar’.
Son estos espacios televisivos los que deberían abundar. Otra de mis experiencias veraniegas me ha enseñado que el modo de dar la información es importante. Hace tiempo plasmé sobre estas mismas páginas cómo debían los medios de comunicación difundir una noticia sobre botellón. Que era necesario destacar la problemática entorno a la salud de los jóvenes antes que los desperfectos que causan en las calles o las protestas vecinales. Y lo repito porque esta misma mañana ha salido en el informativo de Televisión Valenciana eso mismo que yo crítico.
Por ese motivo reclamo, que son los espacios como los que se pueden encontrar en ‘Para todos las dos’, de tertulias, debates, etc, siempre enmarcados en la pluralidad informativa y el correcto tratamiento de los temas los que deben primar. Porque tan importante es que un adolescente entienda el problema de las drogas desde pronto, para no verse sumergido en esas edades tan tempranas de inicio que revelan los estudios; como que un adulto pueda darse cuenta de que lo tiene en su propia casa y ponga remedio. Y porque no olvidemos que la televisión, sigue siendo, por suerte o por desgracia, el medio de comunicación más consumido.
domingo, 18 de septiembre de 2011
El beso de Juno
Dormita de cansancio nocturno
con el esfuerzo de no entrecerrar los ojos
esperando al viento que debe soplar atento
supliendo el letargo de la andadura
Se siente inocente al ver brillar las estrellas
la mente se hace más lenta al verle paciente
Descansa sentada frente a la mesa escribiente
tecleando palabra a palabra toda su suerte
Las luces dibujan su poca ternura
se convierten en puntos de amarillo fuego
y blanco no menos perfumado de tu olor
que recuerdo cada día con o sin temor
Tumbada hacia el suelo repaso mi mente
hago un boceto de lo que quiero al perderme
Los párpados poco a poco descienden
la mirada me pesa y el azul de mis ojos se trasforma en negro
No evito dormitar de cansancio nocturno
ante la espera por un simple beso de Juno
viernes, 9 de septiembre de 2011
Sabor a salazón
Y ahí está mi lágrima
empujando al corazón
como una reyerta entre lo bueno y lo malo
Es lo que siento cada vez que toco la razón
y me plantea un amargo sabor a salazón
Y ahí está mi aflicción
Yo no quiero causar daño
pero las soberbias contradicciones
de las entes pervertidas
me disfrazan en horrores de mañanas sin sentido
Y ahí está mi enfado
recaído sobre el dulce relleno
que soporta mi débil existencia temporal
Y sin embargo, yo lo repito
sintiendo cierto consuelo
Quiero remediar mi par de gritos
pero sin acallar los interiores
que me guían en lo que creo y no debo olvidar
Así que aguantando quedo sin remedio
hasta que mi voz alcance la libertad de contemplar
un mundo que nunca ha de llegar
Suscribirse a:
Entradas (Atom)